miércoles, 23 de enero de 2013

Es muy importante para mí ser scout.


Todos tenemos motivos diferentes por los que 'ser scout' es muy importante para nosotros. Son motivos, razones y circunstancias que las personas que no viven directamente el escultismo no podrían entender, a menos de que se encuentren en una situación más o menos similar a la de nosotros.

Me ha pasado que mis amigos que no son scouts se molestan cuando tengo que pronunciar: " Lo siento, no puedo, tengo actividad scout ese día". Comienzan los reclamos e incluso he terminado en pleito con algunos de ellos, pero nada que no se pueda solucionar a golpes (broma).

Para mí ser scout no es sólo un motivo de importancia, también de orgullo, una razón de vida e incluso la vida misma. La pasión o entrega que yo tengo al escultismo no está rayando en la obsesión (que muchas veces mis amigos muggles confunden), es más bien eso: pasión por lo que hago.

Ser scout me ha dejado enormes experiencias, satisfacciones, lecciones e incluso cambios en el ámbito personal. Creo que si todos ponemos en perspectiva nuestra vida en diferentes etapas o puntos, nos daremos cuenta que si bien el escultismo ha influído en cambios en nuestras vidas, también ha sido el capitán y ancla de nuestro barco (por llamarlo de una manera).

Encontré en el escultismo un refugio, un amigo, un apoyo, un medio de crecimiento y desarrollo personal, gracias al escultismo conozco mis miedos con cada campamento, excursión y situación en la que me toca servir. Me he enfrentado con mis límites llevando mi cuerpo a los extremos, cuando mi mente dice NO me obligo a seguir diciendo SÍ. Gracias al escultismo encontré a mis hermanos de espíritu, a quienes considero mis mejores amigos, a quienes no me importa ver despertar por las mañanas o conocerlos con sus aromas naturales (bueno, eso puede ser incomodísimo), puede que existan diferencias y que en algún momento   no nos toleramos, pero vamos... Así son todas las familias. 

También me encontré a mí misma. Cuando el escultismo es tu única compañía para superar algún problema, suele ser en verdad irónico (a decir verdad, sorprendente). No sólo es en lo único en lo que te puedes apoyar, digamos, una herramienta que sólo puedes utilizar tú para salir adelante que en sí, nadie más te brinda. Es la única luz que te hace seguir, por inercia, por costumbre o por necesidad de aferrarse a algo. El escultismo logra pulir los defectos de los muchachos, ayuda a cambiar y mejorar lo que se debe de hacer y te ayuda a ser mejor persona, a ser una mejor versión de tí mismo.

Es un escape. Llegar a las actividades scouts de cada sábado, a un campamento, a una  excursión y demás... Me ayuda a distraerme, a tener una salida de todo lo cotidiano y a entrar en paz conmigo misma. Es un premio por haberme esforzado en la semana, es por lo que más espero y lo disfruto a cada segundo, compartiendo todo con mis hermanos scouts, desde las ramas menores hasta la diligencia.

No veo el sábado scout como una rutina o una actividad más, veo el sábado scout como el día en el que mi felicidad se expande, el día en el que puedo ser yo misma y sacar a relucir mi verdadera piel: mi camisola y pañoleta. Ha pasado incluso que si no tengo sábado scout en mi grupo, asisto a otros grupos, tanto así que he ido a otro municipio sólo por actividades con otros scouts. 

Gracias al escultismo encontré una razón, un motivo y una misión para mi vida: servir. La gratificación que siente mi corazón al saber que hice una buena acción es mil veces una felicidad más duradera que la que un momento superfluo que me pueda brindar. Es indescriptible, ayudar y servir me hace feliz (y hace feliz al receptor).

Ser scout es mi día a día. Es el medio en el que mejor me desenvuelvo, es el lugar y las experiencias de donde más he aprendido sobre la vida, es la hermandad y la alegría que me gusta tener, es el hogar y es el destino del viaje de mi vida. Es en donde puedo conocerme sin prejuicios y en donde puedo conocer a los demás sin ningún estereotipo. Es mi escuela y es mi vida. Ser scout es muy importante para mí: es mi pasado, es mi presente y seguramente, con todos mis anhelos, es mi futuro. Es la herencia y legado que principalmente quiero dejar a mis hijos y es el medio que me ayuda a dejar el mundo en mejores condiciones de como lo encontré. 

No hay comentarios: