jueves, 8 de septiembre de 2016

De Rover a scouter


Todos los que estuvimos en clan hemos sentido la inminente preocupación de saber que pronto nuestra vida como Rovers terminaría, y aún más importante, tener que tomar una decisión difícil que acompañará el decir adiós a nuestra etapa como scouts.

Es muy escandaloso el cargar con una banda al hombro que dice que próximamente, dejarás de ser Rover para apuntarte a las filas de scouters y dirigentes, o peor, cuando tienes que decirle adiós al escultismo por un tiempo. Nadie te prepara para experimentar los siguientes síntomas de un futuro scouter:

- Te gustaría haber aprovechado mucho más tu vida en clan
- Sientes mucha envidia por los que apenas tienen 18 años e inician como Rovers
- Los eventos nacionales son aún más atractivos y sientes que no puedes desaprovechar ninguno
- Consideras que no hiciste la gran cosa mientras estuviste en el clan
- Las mangas de otros Rovers te producen curiosidad sobre "¿cómo es que tiene tantas insignias?"
- De repente, sientes un impulso enorme por comerte al mundo con proyectos
- Eres el más grande de tu clan y con el sentido moral de orientarlos en todo lo que necesiten
- No sabes qué decisión tomar, a qué sección ir y si es buena idea continuar en los scouts.

Sumándole todo lo anterior, nada ni nadie te prepara del todo para afrontar un cambio tan notorio en tu vida, porque por lo general, hay muchos aspectos que marcan el inicio de tu vida adulta en muchos sentidos: el terminar una licenciatura, el conseguir un título universitario, postularte para buscar empleo y sobre todo, encontrar una sección en la cual encajes perfecto y puedas brindar el apoyo que la sección necesite.

Para todos es muy diferente y experimentamos un gran abanico de emociones, y en muchos de los casos, optamos por ser scouters y devolverle al movimiento lo que una vez nos dio.

Si estás próximo a salir del clan, quiero compartirte algunas ideas que me sirvieron mucho en mi nueva etapa como scouter si tu intención es continuar en los scouts:

Considera tus habilidades y virtudes.

Muchas veces, aunque queramos entrar a Manada (por ejemplo) quizá nuestra paciencia o nuestra forma de comunicarnos con los más pequeños no es nuestro punto fuerte, y puede que si no tenemos este tipo de aptitudes no funcionemos mucho en la sección. Repasa todas las cualidades que tienes e imagínate al frente de cada sección y en cual te desenvolverías mejor, si bien en todas puedes servir, quizá en una en específico se te de mejor la comunicación y el entendimiento.

¿Te llevas bien con tu contraparte?

Aunque el scout es amigo de todos, muchas veces trabajar en equipo (y más si es para cuidar a secciones menores) con una persona con la que no te lleves bien o no sincronicen bien puede representar un verdadero problema para la sección. Ver fricciones o malos entendidos entre los adultos responsables puede tener repercusiones en la sección, y necesitan a hermanos mayores que puedan ofrecer buenas intenciones a la sección, y que sobre todo trabajen para ellos, no en función de sus meras satisfacciones.

Es importantísimo que exista comunicación entre ustedes, para que trabajen como equipo y puedan sacar adelante a una sección, sobre todo si lo necesita más de lo que debería.

Convive con las secciones, con la dirigencia también

Participar de vez en cuando con las secciones para ver cómo se trabaja en cada una de ellas puede serte muy útil para visualizarte como scouter y ver en qué secciones encajas mejor. Un sábado podrías solicitar estar presente en las actividades de una sección en específico y apoyar a los dirigentes para ver si es adecuado tu desenvolvimiento con ellos. Esto es más recomendable cuanto aún tienes tiempo en clan, unos seis meses por ejemplo. También considera analizar cómo son las actividades de los dirigentes y del equipo que se encarga de la administración de un grupo, quien sabe, lo tuyo podría ser el papeleo.

Doble jugada: Rover scouter

En la actualidad, hay una modalidad que los Rovers pueden sustentar que les ha ayudado muchísimo tanto a la sección como al Rover, y es ser Rover-scouter. Es decir, sigues siendo clanero o clanera pero estás como apoyo dentro de una sección, como un scouter con camisola roja. Además de que las ideas frescas de un clanero a una sección son muy útiles, el clanero desarrolla habilidades como scouter antes de iniciar su etapa como líder scout de lleno. Si crees que pueda funcionarte y aún estás a tiempo antes de que sea tu partida Rover, esta es una buena opción. 


Y una vez que seleccionaste la sección...

Analiza si tu ayuda puede ser bien recibida


Hay algunas veces en las que, ya seleccionaste la sección a la cual vas a estar apoyando pero lamentablemente ya hay un exceso de scouters o el número de adultos responsables ya está cubierto, y aunque tus intenciones de trabajar sean buenas, probablemente por este tipo de situaciones no puedas, por eso, siempre considera una segunda opción.

Habla con el jefe de sección

... y expón tus intenciones con la sección, lo que puedes ofrecer y también habla sobre tus limitaciones y capacidades, si te comprometes de lleno o habrá veces en las que no esté en tus posibilidades para apoyar. Esto es importante para que haya un concenso entre scouters y el reparto de obligaciones sea equitativo, y todos estén enterados de tu desempeño en la sección. También en este punto te sugiero que elabores un plan de trabajo en el que el jefe de sección esté enterado de lo que deseas aportar a la sección y sincronizar actividades y demás.

Piénsalo dos veces

Una vez que hayas elegido la sección, es importante que consideres que tanto el equipo de trabajo como los scouts te abrirán un espacio en la sección, y si al poco tiempo de tomar la decisión decides retirarte o cambiar de sección puede ser un tanto conflictivo el que no hayas tomado la decisión correcta, y más si ya compraste la camisola, no son gratis. A menos de que te la presten, pero bueno ese no es el caso.

Asume el compromiso

Ser scouter o dirigente requiere de un esfuerzo que a veces por cuestiones que no están a nuestro alcance no podemos cubrir. Pero también tiene un lado increíble: ver que tus scouts crecen y se esfuerzan día con día para ser mejores y entregarle al mundo todas esas buenas virtudes que crean dentro del escultismo, preparándose para ser buenos ciudadanos, es una satisfacción que no muchas veces podrás presenciar si te privas de la decisión de no ser scouter. Hay papeleo y reglas que seguir y si bien es un trabajo con mucha responsabilidad también es uno con bastantes oportunidades y satisfacciones... te lo dice una orgullosa scouter de tropa.

lunes, 29 de agosto de 2016

90 años de aventura



¡He regresado! Y por un tema que nos tiene celebrando todo el fin de semana pasado, exactamente, son 90 años ya de la Asociación de Scouts de México, para aquellos que creyeron que eran 90 años de escultismo, me gustaría hacer una pequeña parada y explicarles que en realidad, el escultismo en el país tiene mucho más tiempo (100 años aproximadamente).

Pero no nada más estamos celebrando el pertenecer a esta asociación, también celebramos a todas las demás asociaciones que aunque con diferente uniforme y formas de trabajar, han dejado un legado a lo largo de la historia en el escultismo en México.

Estamos celebrando años de servir a la sociedad con grandes y pequeñas acciones, celebrando todas las nuevas promesas que se hacen en miembros que comienzan a vivir la increíble experiencia de ser scout, celebrando todos los campamentos que nos han hecho felices, celebrando una hermandad a lo largo y ancho del país, celebrando la diversidad de pañoletas y maravillosos seres humanos que hemos conocido en estos años, celebrando la respuesta de los scouts ante las tragedias y celebrando muchos años de estar siempre listos para servir.

Son años y años de formar mejores ciudadanos del mundo, de ayudar a mejorar el lugar donde vivimos, de servir con amor, de ser mejores personas y alcanzan una nueva versión de nosotros mismos, de tener hermanos en todos los estados, de salir a acampar y disfrutar de la naturaleza, de proteger al más pequeño, de transmitir todo lo aprendido a los hermanos menores. Son años de intercambiar pañoletas y coleccionar apretones de mano izquierda, de nudos y borlas perdidos, de increíbles paisajes y grandes amores. 

Renovar todo el esquema, aprender juntos, defender los intereses de todo un movimiento, luchar para que las cosas sean justas, nunca rendirse, llevar el cuerpo a los extremos, apoyarse unos a otros, vencerse a sí mismos, son años de aprender de lo que nos han legado, de hacer una y otra vez nudos y amarres, de cruzar los límites de lo difícil, son años de entrenarse para ser mejor scout, mejor ciudadano, mejor todo.

No se celebra a una asociación, se celebra todo lo que un scout ha dejado a su paso, todo lo que hemos aprendido de nuestros padres que fueron scouts, de los scouters, de los campamentos, de la vida por permitirnos ser mejores siempres gracias al escultismo.

Se celebra la gran decisión que tuvo un hombre con visión para otorgarnos herramientas y dejar el mundo en mejores condiciones de como lo encontramos.

domingo, 10 de abril de 2016

Cosas que debes hacer si eres scout




En otras ocasiones, hemos hablado sobre las razones que existen para ser scouts, cosas que sólo los que pertenecemos a este movimiento comprendemos y todas las increíbles experiencias que muchos hemos tenido gracias al escultismo, sin embargo, esta vez vamos a hablar de las cosas que deberíamos hacer para disfrutar al máximo nuestra vida como scouts, sino es que ya hemos hecho casi todos los puntos de la lista. 


1. Leer Escultismo para muchachos.
Aunque muchos ya hemos leído este libro por lo general al principio de nuestra vida como scouts, quizá la perspectiva de las cosas cambie ahora que hemos pasado por tantas aventuras. Todos sabemos que este libro fue escrito por B-P y casi una obligación saber de qué trata (no haré spoilers), dar una releída podría provocar que ahora muchas cosas de nuestra vida como scouts y en general cambie, lo mismo para Roverismo hacia el éxito si es en caso de los Rovers. 

2. Pasar ciertas dificultades en un campamento
Todos hemos tenido campamentos en los que las cosas, irremediablemente, salen mal, pero son gracias a esos campamentos por los que tenemos grandes anécdotas para recordar. Aunque las cosas malas no son planeadas, siempre en las dificultades logramos ver las cosas positivas, y la verdad, es que ninguna buena historia comienza con un "estaba yo aburrido en el campamento cuando...", no te cierres a los obstáculos, desde no encontrar leña, que el agua se meta por la carpa y escuchar ruidos extraños son buenos comienzos para las aventuras. 

3. Tener un mejor amigo en tu sección
El escultismo es increíble en buena parte por las personas que lo conforman, porque cada scout es único y tiene cualidades que aportan la diversidad en el movimiento. Encontrar una persona con la que te entiendas bien, cómplice de aventuras, hermano por elección y camarada en los scouts, hace de tu tiempo en actividades el más feliz. 

4. Tener un mejor amigo scout... en otro estado. 
La amistad es algo que constantemente necesita de tiempo y cosas para compartir, y en mi experiencia personal, mis amistades más valiosas son las que he hecho con scouts que viven en otras provincias. Es muy grato encontrarse en un evento nacional y en darse una escapada para ir a visitarlo a su ciudad, de eso se trata la amistad, de compartir historias y momentos que puedan guardarse en los años de confidencialidad y hermandad scout. 

5. Ir a campamentos nacionales
Lo que me gusta de los campamentos nacionales, son dos cosas: las experiencias y las personas. Conocer gente, escuchar acentos distintos, ver pañoletas de otros colores, hacer amistad con todos ellos, ver las diferentes perspectivas del escultismo, hablar de todo y nada, compartir comida, estar en la fogata con todos esos desconocidos pero en confianza. No te niegues esa experiencia. 

6. Ir a campamentos mundiales.
Si tienes la oportunidad, hazlo. Si no la tienes, busca cómo lograrlo. Voy a resumirlo de esta forma: ir a un campamento internacional es, de las mejores cosas que puedes experimentar en el escultismo. Ver tantas banderas diferentes, la diversidad de uniformes y pañoletas, las carpas de otros países acampando junto a la tuya, nuevos amigos de otras edades y tipos de cultura, ver la bandera de tu país ondeando en lo alto, los colores que la caracterizan recortando en el cielo extranjero, las ganas que tienes de llorar por la emoción al escuchar alguna canción folklorica de tu nación, no hay nada que pueda comparar estar y vivir en algo tan grande como lo es un Jamboree mundial. 




7. Hacer un proyecto que ayude a alguien
Siempre lo he mencionado, para hacer una buena acción no se necesita de grandes proyectos o hazañas para mejores las condiciones de este mundo, basta con un proyecto pequeño y sencillo que, además de ayudar en tu crecimiento personal, le traiga beneficios a alguien que necesite apoyo. No es necesario devanarse los sesos pensando en qué proyecto podría ser lo suficientemente grande o impactante para mejorar algo en concreto, basta con las ganas y el amor para comenzar poco a poco. 

8. Llevar tu cuerpo y mente a los extremos
Tú, que probablemente tienes más de un par de años en los scouts, quiero que hagas un ejercicio mental. Piensa en cómo eras cuando llegaste al movimiento, en tus primeras actividades, en las cosas de las que te quejabas y lo que no querías hacer por miedo. Quiero que traigas al presente todas esas cosas y veas cuántas han cambiado o mejorado.Increíble, ¿no? Lo que te hace el escultismo, inconscientemente. Uno llega con defectos y cosas que no piensa en eso hasta que mejora, y eso es exactamente lo que debería sucederle a todos: mejorar como personas. Tomar tus miedos y convertirlos en retos que puedan hacernos crecer, quitar esos no puedo del camino para llegar a ser una mejor versión de nosotros mismos. Cuando subas una montaña y no puedas por el peso de la mochila, por el cansancio en las piernas o la distancia que hace falta, recuerda que un scout está hecho de 50% voluntad. Demuéstrate a ti mismo que puedes, si puedes con una cosa, puedes con cualquier otra. 

9. Enamorarse de otro scout
La aventura de enamorarse de otro scout siempre está latente. Pasa. Ves esa pañoleta, esa determinación, y caes. Entonces te enamoras dos veces del escultismo. Estar con otro scout es simplemente un amor con más complicidad, con más cosas que compartir y más divertido que cualquier otra relación que puedas experimentar. Es algo más verdadero y leal. Si no te ha pasado, no sé que estás esperando. 





10. Disfrutar en serio de una fogata
Esto no es problema para muchos de nosotros. Pero siempre existen scouts que tienen cierta resistencia a cantar o bailar en las fogatas, ¿por qué? La fogata es un suceso de confianza y conexión con todos los demás, es diversión y energía. No te resistas. 

11. Jugar en la lluvia
Todos nos hemos enamorado alguna vez de las actividades que tenemos mientras llueve. Porque de repente alguien propone jugar bulldog en la lluvia y entonces te diviertes como nunca. Llegar a casa empapado y lleno de lodo convierte esa tarde en otra de tus experiencias en algo único. 

12. Perderse está bien
Muchas veces, como en todos los aspectos de la vida, hemos tenido momentos difíciles en los scouts. Ya sea en lo personal o dentro del movimiento, si estás pasando por este tipo de cosas, quiero decirte que todo eso tiene solución en tanto no pierdas de vista lo que en realidad te apasiona, que es el escultismo. Y si no tiene solución, siempre puedes darte un respiro de los scouts, total, estamos y estaremos por mucho tiempo más. 

13. Ser el hermano mayor
He escuchado historia de Rovers que dicen algo como "es que yo no sé cómo le tienes paciencia a los lobatos, yo no puedo con esa sección". No me molesta escuchar eso porque es respetable que muchos de los que estamos en ramas mayores, no tengamos tanta afinidad con los niños, aunque no es mi caso. Pero en los cuatro años que tengo en el clan, que un lobato o tropero te vean como su hermano mayor, te quieran, te abracen, te cuenten cosas o te vean como un ejemplo a seguir... Bueno... No hay una satisfacción más hermosa que esa. Que sepas que hay alguien observándote y cree que estás haciendo bien las cosas, y déjame decirte algo, de la misma forma en la que te ven los lobatos o troperos, deberías verte a ti mismo. La clave para trabajar con niños es ser un niño más, un lobato o tropero más, te van a ver como a un igual y no como a una figura de autoridad, y entonces van a seguirte, y depende de ti cómo quieres encausar esa atención. 

14. Dormir mucho después de un campamento
De las cosas que más me encantan de los campamentos, es llegar a casa y haber añorado mi refrigerador, mi cama y mi baño. Llegar con la colección de rasponcitos y moretones a casa, con los músculos tensos y los hombros cansados de cargar la mochila, apenas tocar la cama y dormir plenamente. A muchos estoy segura que también les gusta dormir después de un campamento, y mucho. 

15. Encuentra tu rol en el escultismo
He notado, en todo este tiempo en el movimiento, que lamentablemente hay scouts que creen tener la autoridad para juzgar el cómo actúa otro scout. Déjenme decirles algo: un scout que juzga a otro, por principio, no puede llamarse buen scout. Además, un scout ocupado no tiene tiempo para hacer o decir cosas negativas, un scout es proactivo, así de sencillo. Si quieres ser un scout que escala montañas, hazlo. Si quieres ser un scout que sólo va a actividades, hazlo. Si quieres ser un scout que hace grandes proyectos, hazlo. Sólo dos cosas, ejerce los valoras de la Ley Scout y ayuda en la medida que puedas. Punto.

16. Viajar.
No conozco a un scout que no le guste viajar y conocer, experimentar y vivir por un tiempo en otro lugar. Ahorra, empaca y escoge el destino. El mundo está para ser explorado. 

Son algunas de las cosas que todos deberíamos experimentar para completar nuestra felicidad, si conoces otra cosa que un scout debería de hacer, ¡dínosla!